30 Minutos (Re-Birth)

09 diciembre, 2004

Cosas Extrañas

Hoy la cosa va de cosas extrañas.
Primera cosa extraña: Casi nunca recuerdo mis sueños cuando despierto, pero últimamente si lo hago, y hoy he soñado algo raro. Yo entraba a un restaurante a comer y allí estaba un amigo mío que no veo desde hace años pero con el que no he perdido el contacto, nos saludamos y me presenta a una amiga suya, yo empiezo a hablar con mi amigo y su amiga se ríe de todas mis gracias, como si yo fuese un ser curioso que la apetece conocer. Creo que esta parte del sueño la saque del final de la naranja mecánica que acabe de leer también ayer, y en cierto modo me sentí identificado por un suceso del pasado.
La segunda parte del sueño es un poco mas bizarra y no se de donde la he sacado ( o bueno, si, quizás la culpable haya sido J). En un momento de la conversación comienzan a llegar amigos de mi amigo, pero solo llevan puesto una camiseta, así que llevan todo el tema colgando, dicen que han quedado para jugar la fútbol (que yo sepa, a ninguna de las personas que aparecían en mi sueño nos gusta el fútbol) y me invitan a ir con ellos, el campo esta cerca del restaurante. Se hacen los equipos, y se llega al acuerdo de que para diferenciarse, los jugadores de un equipo solo van a jugar con las camisetas y nada mas. Comienza el partido y hay gente que pasa por allí y se va uniendo, una persona a cada equipo, y acaban jugando docenas de personas por equipo, no importa si eres hombre o mujer, si te tocaba en el equipo de los desnudos, había que desnudarse de cintura para abajo.
Todavía puedo recordar como se apreciaba en el sueño todos esos elementos colgando y balanceándose como badajos de campana.

Segunda cosa extraña: O a mi me lo a parecido. Ha entrado en el metro una tipa con un escotazo de vértigo, muy bonito, y con muchos elementos para lucirlo. Tenia un canalillo muy prieto, que dejaba intuir unas tetas redondas y muy juntas por efecto de un wonder bra, enmarcado todo ello en un escote con algo de encaje. Como es natural, un par de tipos se la han quedado mirando, y ella se ha vuelto contra una esquina, mirando a la pared con la cabeza agachada, como un escolar castigado en un rincón. De todas las cosas que podía haber hecho, por ejemplo abrocharse el gran abrigo que llevaba, o enfrentarse a todos con esa mirada de desden que solo las mujeres saben poner, o simplemente ignorarlo todo, como decía, de todas las cosas que podía haber hecho ha optado por la mas rara y humillante. No se, me hubiera gustado estar en sus zapatos para saber lo que pensaba. Casi he estado al borde de regalarla mi libro para que pudiera disimular un poco.

Y ya esta, me voy a México, nos vemos en tres semanas.

08 diciembre, 2004

otra vez

Hoy, otra vez, me siento como un imbecil por tener que venir a trabajar en festivo, esta mañana el pinche metro venia lleno de gente que volvía a casa después de una noche de fiesta.
Pasado mañana cojo un avión y me voy a México, joder como me apetece dejar atrás este sentimiento de idiotez, que so se si viene dado por que los demás son mas listos que yo o por que simplemente yo soy mas tonto que el resto.

06 diciembre, 2004

vecinos

Hoy me siento mas gañan que de costumbre, me ha tocado venir a trabajar en el primer día de fiesta del puente mas largo del año. En la oficina estoy solo, lo bueno es que puedo hacer lo que me salga de los cojones, lo malo es que no me sale hacer nada, preferiría estar en casa lijando y barnizando puertas.
Por primera vez en meses he dormido bien, de un tirón, sin despertarme en mitad de la noche, sin la vecina de abajo gritando como una mala actriz porno hasta quedarse ronca a las cuatro de la mañana (bueno, realmente lo hacia a cualquier hora del día, lo que lo hacia aun mas molesto), sin la vecina de al lado, actriz que llega a las 3 de la mañana casi siempre dando gritos o borracha cayéndose por las escaleras (si, esto la paso una vez), además tiene la muy mala costumbre de golpear la pared al correrse. Tampoco he escuchado portazos. Solo silencio y tranquilidad.
Siempre he tenido vecinos de lo mas curioso, quizás mas adelante hable sobre ellos.

02 diciembre, 2004

gente

sumision
Ayer pasaron un par de cosas que me recordaron viejos tiempos. Siempre me ha costado entender la condición humana, especialmente en su faceta sexual. A mis tiernos 22 añitos yo aun vivía con mi madre y ella tiene una vecina cuarentona, en aquella época se acababa de mudar. En ocasiones solía venir a buscarme cuando ella llegaba del trabajo con la excusa de que la mirase algo en el ordenador. Siempre me decía lo mismo “voy a ponerme cómoda” y salía solo con una camiseta muy vieja con las mangas recortadas y unas bragas, generalmente blancas. Solía sentarse a mi lado, muy cerca y me daba un montón de ordenes mientras me contaba alguna aventura sexual. A veces me hablaba de lo poco agresivo que era yo sexualmente y de lo cómoda que se sentía ella desnuda delante de mi por este motivo. Nunca entendí aquel juego hasta hace poco que conocí a una ama de casa de 29 años, una esposa ideal, perfecta, amante de su marido y de su hogar, con una educación clásica hasta el punto que no se pone ropa interior si no es del mismo conjunto. Pero el día de su despedida de soltera la ataron y la obligaron a besar a 20 hombres y a 20 mujeres, todos desconocidos, y descubrió que aquello la excitaba mas que nada en el mundo, así que mientras que con su marido seguía siendo una cariñosa esposa, necesita que alguien, mejor un desconocido la humillase y la atase, y que atada la obligase ha hacer cualquier cosa.
También he conocido a una abogada con despacho propio y una vida mas que recta que lo que mas la excita es que un hombre la trate como a “la puta sumisa que ella es” (sic) y cuanto mas se la humilla, mas se excita y mejor es su vida publica.
No se, nunca he entendido la sexualidad humana.

01 diciembre, 2004

Cicatrices

¿quién dijo que Ikea y las cicatrices no eran compatibles? Llevo dos semanas construyendo muebles y tengo las manos llenas de cortes, arañazos y pellizcos. Siempre me han gustado las cicatrices y no entiendo a la gente que reniega de ellas. Las considero recuerdos de experiencias vividas. Por ejemplo, tengo una en la mano derecha producida por el mordisco de un perro el día del cumpleaños del señor V, siempre recordare ese cumpleaños.
Claro que te puede llegar un tipo con un cuchillo y cortarte una oreja. Supongo que incluso de una situación así se puede aprender una lección, y querer deshacerte de determinadas cicatrices para mi es como haber leído un manual gordo y farragoso para inmediatamente después querer olvidarlo.