Dios
En una ocasión conocí a dios.
Cuando tocaba en la banda y tenia que ir todas las semanas dos veces a Toledo, algunos días el autocar se llenaba, y otros iba vacío. Un día de los que se llenaba se sentó un tipo a mi lado, estaba muy gordo y casi no cabía en el asiento, así que tuve que apretarme entre el y la ventanilla. Iba realmente incomodo con el clarinete sobre las piernas, y allí encajonado. Seguí leyendo mi libro, como siempre hacia, y el tipo aquel empezó a leer por encima de mi hombro “¿qué lees?”, no supe que contestar, y dije la verdad a secas “enrique VIII”, “anda, eso es del sekspir ¿a que si?”, aquella contestación me dejo loco ¿cómo un tipo que usa un determinante articulo delante de un apellido podía saber quien escribió enrique VIII? “que bueno, continuo, yo nunca he podido leer a sekspir, pero me gustaría, lo que pasa es que deje el colegio y me puse a trabajar, y claro, si no tienes estudios no puedes leer” aquello me asombro aun mas... ¿que me estaba contando? ¿que no había pasado de la EGB y sin embargo conocía las obras de Shakespeare? El tipo no era un bacilón, no se reía de mi, era sincero. Después empezó a hablarme de la vida, de lo magnifica que era bien aprovechada, me felicito por que yo estudiaba música y leía a los clásicos, y que la vida esta para aprovecharla, y que no hiciese lo que el, que se había pasado toda la vida trabajando y no entendía lo que decían los telediarios.
Y coño, si un tío de pueblo que se ha pasado toda la vida trabajando es capaz de entender eso, ¿por que yo, que estudiaba música y leía a los clásicos, desperdiciaba mi vida en un parque fumando porros?. Así que creo que aquel tipo era dios intentando orientar mi vida. Fracasó.
Cuando tocaba en la banda y tenia que ir todas las semanas dos veces a Toledo, algunos días el autocar se llenaba, y otros iba vacío. Un día de los que se llenaba se sentó un tipo a mi lado, estaba muy gordo y casi no cabía en el asiento, así que tuve que apretarme entre el y la ventanilla. Iba realmente incomodo con el clarinete sobre las piernas, y allí encajonado. Seguí leyendo mi libro, como siempre hacia, y el tipo aquel empezó a leer por encima de mi hombro “¿qué lees?”, no supe que contestar, y dije la verdad a secas “enrique VIII”, “anda, eso es del sekspir ¿a que si?”, aquella contestación me dejo loco ¿cómo un tipo que usa un determinante articulo delante de un apellido podía saber quien escribió enrique VIII? “que bueno, continuo, yo nunca he podido leer a sekspir, pero me gustaría, lo que pasa es que deje el colegio y me puse a trabajar, y claro, si no tienes estudios no puedes leer” aquello me asombro aun mas... ¿que me estaba contando? ¿que no había pasado de la EGB y sin embargo conocía las obras de Shakespeare? El tipo no era un bacilón, no se reía de mi, era sincero. Después empezó a hablarme de la vida, de lo magnifica que era bien aprovechada, me felicito por que yo estudiaba música y leía a los clásicos, y que la vida esta para aprovecharla, y que no hiciese lo que el, que se había pasado toda la vida trabajando y no entendía lo que decían los telediarios.
Y coño, si un tío de pueblo que se ha pasado toda la vida trabajando es capaz de entender eso, ¿por que yo, que estudiaba música y leía a los clásicos, desperdiciaba mi vida en un parque fumando porros?. Así que creo que aquel tipo era dios intentando orientar mi vida. Fracasó.
