Turisme
Era un verano en el que todo el mundo se había ido de vacaciones y solo estábamos en la ciudad una amiga y yo, así que ella me propuso irnos un fin de semana a Barcelona, “pero en plan bien, de día hacemos turismo y de noche fiesta”, bueno, vale, no conozco Barcelona.
Ella llego por la mañana, yo llegue por la noche y nos encontramos en la estación. Después de una visita rápida al hostal a dejar mi mochila nos fuimos a cenar algo y a pasear por los al rededores y ver Barcelona por la noche. Después decidimos ir a una discoteca de esas tan famosas de por allí, y nos dirigimos a la que mas nombre tenia en aquella época, entramos, nos pedimos un par de cervezas, y ella se percato de que un grupo de chicos estaba mirándola, “solo voy a saludarles, por conocer gente, pero no te preocupes que no te voy a dejar solo”. Unos minutos después me di la vuelta y le estaba comiendo la boca a uno de ellos, mire mi cerveza y estaba por la mitad, eso es lo que había tardado en romper su promesa, y eso que soy conocido por lo rápido que bebo. Cuando encontré el culo de la botella me dirigí a ella, la salude con la mano y me marche, ella me siguió y me detuvo antes de haber salido de la sala
- pero tío, ¿porque te vas?
- No, por nada, mañana nos vemos.
No se que me dolió mas, si que rompiese una promesa, si que me hubiese engañado, o si que encima preguntase.
A la mañana siguiente me despertaron sus jadeos y los muelles chirriantes de su cama. Cuando acabaron me levante y me propuse que yo mismo me iba a dar el mejor fin de semana de toda mi vida, así que fui y me compre la mejor cámara de fotos que podía comprar.
