30 Minutos (Re-Birth)

29 julio, 2005

llorar por dentro

La primera vez que escuche esa expresión me pareció una de las cosas mas cursis de toda mi vida, hasta que yo mismo tuve esa sensación. Desde esa vez la he sentido pocas veces, pero siempre ha sido por amor, o mejor dicho, por desamor. Me gustaría no volver a sentirla nunca mas.

28 julio, 2005

Nunca me han besado

He estado haciendo recuento y me he dado cuenta de que nunca me han besado “¿y que?” te preguntaras, pues nada, solo eso, que nunca me han besado y me gustaría saber que se siente cuando alguien te sorprende con un beso, como yo he hecho alguna vez.

27 julio, 2005

Manolo Escobar

El otro día, recordé algo que me paso en Ámsterdam. Muchos días tenia que pasar por delante de un edificio con soportales donde siempre había un grupo de músicos gitanos tocando jazz, eran buenos, muy buenos, y a veces me paraba a escucharlo por aquello de que Ámsterdam es una ciudad tranquila. Un día aquellos músicos me sorprendieron con una canción que no me esperaba, estaban improvisando sobre el porompompero, si, la canción de Manolo Escobar. Se me puso la carne de gallina de escuchar aquello, era absolutamente fantástico y maravilloso como lo estaban tocando. Desde entonces tengo mucho respeto a esa canción.

20 julio, 2005

Sinvergüenza

El otro día me llamaron sinvergüenza y me gusto. Siempre ha habido epítetos que me han gustado cuando se referían a mi, por ejemplo, me encanta cuando alguien me llama chulo, sobre todo por que en mi barrio, la latina, se dice que un chulo nace, no se hace, y me gusta ser chulo. También me gusta que me llamen golfo, ya sabes, el golfo que llega a las cinco de la mañana a casa por que ha estado con todos sus amigotes y va a poder estar contando batallitas sobre esa noche toda la semana mientras la gente le mira con admiración. Pero nunca me habían llamado sinvergüenza. Este adjetivo se suele reservar al que siempre mete mano a las chicas y suele acabar bailando con la mas guapa. En mi caso fue de forma virtual, pero aun así me sirve para colgarme la medalla, por que siempre he pensado que el golfo es un valiente amoral social, y que el sinvergüenza es un valiente amoral sexual, pero no sabria como calificar a un cibercacheteador de nalgas. Imagino que sinvergüenza de momento puede estar bien.

19 julio, 2005

50

Ayer escribi mi post numero cincuenta. Joder, en ocho meses solo he escrito cincuenta post, pero por otro lado, si alguien me llegase ahora y me dijese que tengo que escribir cincuenta cosas distintas probablemente le dijese que esta loco. Arturo Perez Reverte dice que todos sus lectores son sus amigos, en mi caso, solo mis amigos son mis lectores. La verdad es que me distraigo mucho escribiendo aquí, todo empezo como un ejercicio de catarsis y poco a poco se ha ido convirtiendo en un puñado de historias, ademas, gracias a este blog he conocido a gente estupenda que me ha enseñado muchas cosas. Me apetece celebrar mis cincuenta posts, y lo digo en serio, pero no se como podria hacerlo ¿a alquien se le ocurre como podria hacerlo?. Estoy abierto a sugerencias.

18 julio, 2005

Un beso

La recuerdo como una mujer muy seria. Cada mañana pasaba por delante dándome un saludo formal y correcto, pero muy serio. Aquel saludo solía ser las únicas palabras que oía de ella al cabo del día, a pesar de que nuestras mesas estaban contiguas. No era una mujer guapa, pero tampoco puedo decir que fuera fea, realmente el problema que tenia era su forma de vestir. Solía ir arreglada, aunque no siempre vestia con lo que mejor la quedaba, generalmente no era capaz de combinar bien su ropa, se ponía vestidos poco favorecedores, o elejia mal los zapatos que pudiese llevar con los pantalones, a veces simplemente eran los complementos, pero el conjunto nunca era hermoso. Los lunes solía preguntarla que tal había pasado el fin de semana, mas por rutina que por curiosidad, y ella solía contestarme un “bueno” que no me decía nada. En su trabajo era una persona estricta, siempre entraba puntualmente, y se iba justo a su hora. En general, parecía una persona muy aburrida.
Aquel día yo empezaba mis dos semanas de vacaciones, estaba siendo un día muy aburrido de verano, en el que no había pasado absolutamente nada. Cuando dieron las cinco en punto, recogí todas mis cosas, me eche al hombro la bolsa en la que solía llevar el bocadillo y algún libro, me levante de mi sitio, me dirigí a ella y la bese, un beso profundo, largo y húmedo, de esos que parece que no van a acabar nunca. Ella no pudo levantarse, así que quedadó atrapada entre mis labios y el respaldo de su silla, con mi brazo derecho ciñéndola la cintura. Cuando me retire la acaricie el pecho derecho de forma accidental, pero eso la sorprendió aun mas. No dijo nada, simplemente se me quedo mirando con la boca abierta mientras yo me marchaba con una sonrisa a la vez irónica y picara. Al menos ese fin de semana ella tendría algo en lo que pensar.

13 julio, 2005

Ring... Ring...

- ¿Si?
Su voz al otro lado del teléfono sonaba exactamente igual a pesar del paso del tiempo, y seguia sonando tan dulce como siempre.
-¿cómo estas?
- Que sorpresa, cuanto tiempo sin oírte.
Ella tambien reconocio mi voz.
- Pues ya ves, te llamo por que hace mucho que no se nada de ti, volví hace un mes a la ciudad, y ayer te recorde por que estuve en un bar al que solíamos ir juntos, ese en el que ponen cócteles baratos y del que siempre salíamos borrachos ¿recuerdas?
- Si que lo recuerdo, aunque si te digo la verdad, he estado intentado olvidarte durante este tiempo que no has estado aquí.
- ¿Y eso? ¿Te he hecho algo?
- No, la verdad es que no. Solo que quería olvidarte, eso es todo.
- Vaya pues lo siento, ¿va todo bien? ¿tienes novio? ¿qué tal el trabajo?
- No tengo novio. No me apetece empezar una relación con nadie.
- Ya, lo que pasa es que desde que me dejaste no has vuelto a estar con ningún hombre como yo. – Esto lo dijo en tono de broma, intentaba romper el hielo formado por la frialdad del tiempo sin saber uno de otro. Además, a uno no le dicen todos los días que le están intentando olvidar, y eso le lleno de curiosidad, por eso quería seguir la conversación.
- Pues sí es por eso. Nadie me ha tratado como tu y de repente desapareciste de mi vida, por eso he intentado olvidarte.
El no esperaba esa contestación, sobre todo por que fue Ella la que rompió la mejor relación que El había tenido en toda su vida, dejándole con el pecho vacio y con los trozos del corazón metidos en una caja de zapatos.
- No se, no creo que haya sido para tanto, además, me fui por que tu me dejaste y empezaste a salir con ese otro tipo.
- Ya, pero me equivoque. Y ahora he aprendido a vivir sola, intentando engañarme con la idea de que yo nunca podría ser feliz con ningún hombre, y tu llamada me recuerda que hay alguien que si me hizo feliz, y que lo deje marchar, por eso quiero que desaparezcas de mi vida. Un beso, solete, se feliz.
Colgó el teléfono, dejándole a el con la misma sensación de tristeza y desamparo, y con el pecho igual de vacío que hace años, cuando le dejo en aquella calle solitaria.

11 julio, 2005

Te odio

Mi querida tu:
No puedo evitar el tener que ponerme delante de este teclado para decirte lo que pienso de ti.
Y es que desde el primer momento en que te vi siento un gran odio hacia tu persona. Hasta ese día yo era una persona feliz, con las preocupaciones de toda persona feliz, pero desde el momento en el que supe tu nombre no puedo pensar en otra cosa que no seas tu. Te odio por que eres lo primero en lo que pienso cuando me levanto por la mañana, y eres lo ultimo que hay en mi cabeza antes de dormirme.
Te odio por que en los momentos de tedio veo tus ojos verde clorofila deslumbrándome.
Te odio por que leo tu nombre en cada cucharada de sopa de letras, hasta ahora mi favorita.
Te odio por que has secuestrado mis pensamientos que antes volaban libres, te odio por que no encuentro ninguna imperfección en ti.
Te odio por que antes me gustaba mi soledad, y ahora quiero compartir cosas contigo.
Te odio por que me da miedo este amor que siento por ti.
Sin nada mas que decirte, me despido cariñosamente.

08 julio, 2005

ella (dos)

Ella tenia el atractivo de que tienen todas las mujeres que lo han pasado mal en la vida. Poseía la belleza sutil que da el sufrimiento, pero eso no pareció importarle demasiado el viejo.
- Señor, no puede llevarse solo uno, tiene que comprar un paquete de cuatro.
- Señorita, yo solo quiero uno.
- Pero tiene que entender que no puedo cobrarle solo uno, o se lleva los cuatro o no se lleva ninguno.
- Yo no quiero cuatro, yo solo quiero uno.
Esto ultimo lo dijo el viejo de un modo furibundo y contrariado, se había metido en un bucle del que seria difícil sacarle sin montar un escándalo, así que ella se limito a coger el producto y a dejarlo junto a la caja.
- Fíjese, no se lo puedo cobrar por que esta caducado. Si quiere puede ir y coger cuatro que se lo cobrare por uno.
El viejo la miró con desconfianza, metió toda la compra en una bolsa y salio de allí sin decir mas.
Ella cerró la caja y se dirigió al almacén, ese día la había tocado reponer el pasillo de conservas, el peor de todos por que las cajas de latas pesan mucho. Llevó una plataforma deslizante llena de cajas desde el almacén hasta el pasillo que la correspondía, abrió una caja y se puso de cuclillas para colocar su contenido en la parte mas baja de la estantería aunque agacharse de forma digna con aquella falda de saco era una operación algo complicada.
- Al agacharte he podido ver tu coño desde el otro lado del pasillo y ahora quiero verlo de cerca.
Era la voz de un hombre que la estaba susurrando desde su espalda. Un escalofrío recorrió toda su espina dorsal dando como resultado un enrojecimiento de las mejillas. Ella se levanto con la respiración muy agitada y miro al hombre, durante un instante no supo que hacer, y después se fue corriendo en dirección a la pequeña oficina donde rompió a llorar con lagrimas de impotencia y de desolación, comprendía que aquel era su trabajo, aquella su vida y que, de momento, poco podía hacer para cambiarlo. Su jefe entró en el despacho detrás de ella, y al verla en ese estado intento consolarla.
- Las mujeres cuando estáis en esos días del mes os ponéis muy sensibles, tranquila, que se te pasará.
Al oír aquello ella sonrió amargamente y salió del despacho sintiendo por dentro un gran desprecio hacia su superior. Se fue al almacén a hacer un simulacro de trabajo, por que realmente no tenia ganas para nada.
Cuando cerraron salió la primera y vio como su autobús se escapaba, ahora tenia dos opciones, esperar media hora a que llegase el siguiente o dar un paseo de una hora hasta su casa, no tenia muchas ganas de quedarse esperando, así que comenzó a andar disfrutando de un anochecer de verano en la ciudad, cuando todo se tiñe de color rojo y parece que el sol no se quiere ocultar nunca, reflejándose en las ventanas, en las blancas persianas y en los ladrillos, dotando a las calles de un color anaranjado. Hacia calor, pero el paseo iba a ser agradable, sobre todo pensando que pronto llegaría a casa y que allí la esperaba la única persona que podía hacerla feliz en su triste vida de cajera de supermercado de barrio.
Abrió la puerta de su casa sonriente, pero en seguida cambio su rostro por una mascara de seriedad.
- ¡Maldito pedazo de mierda! – grito – Te dije los zapatos de catorce centímetros de tacón, y te has puesto los de diez.
El inmediatamente se echo al suelo, colocándose a cuatro patas como un perro. Ella le puso un pie sobre la cabeza, empujando hacia abajo hasta que él noto la frialdad de los baldosines en una de sus mejillas.
- Que no vuelva a pasar – dijo – Y ahora lámeme los zapatos hasta que me pueda ver en ellos.

El (uno)

- Entiendo que la decisión es complicada, si empiezan a trabajar con nosotros como socios tecnológicos su producción se vera desbordada, necesitaran contratar personal nuevo, y hacer ampliaciones en su empresa, todo esto son grandes quebraderos de cabeza para una empresa como la suya, pero a cambio también es cierto que nosotros podemos hacer que ganen mucho dinero. Insisto en que entiendo perfectamente lo complicado de la situación, pero les voy a ayudar a tomar una decisión, si no lo hacen ustedes, buscaremos a otros que quieran hacerlo. Estamos en una gran ciudad y hay muchas empresas como la suya.
Los dos gerentes, con su traje y su corbata y su gran barriga, que momentos antes parecían recias y orondas estatuas de Venus prehistóricas, ahora parecían dos blandas medusas varadas en la playa.
- Bueno, todo esto, tenemos que pensarlo...
Zanjaron la reunión sin acuerdos, pero con una promesa de plantearse la situación y con un plazo de una semana para dar una contestación definitiva. El sabia que aquellos dos gordos, dueños de la única empresa de todo el país que podía hacer el trabajo que El quería, acabarían pasando por su aro de domador de fieras.
Fue a su despacho y le guiño un ojo con cierta picardía a su secretaria cuando paso por su lado. Se sentó frente a su ordenador y miro su correo electrónico que le traía buenas noticias, iba a ganar mucho dinero en comisiones por el caso de los trabajadores despedidos de aquella empresa financiera, por lo visto la junta directiva prefería pagar que arriesgarse a tener mala prensa, y El se llevaría el diez por ciento de lo que pagasen.
Feliz por la noticia, cogió su bolsa de deporte y se fue la gimnasio a estrenar su nueva pala de padel. Después del partido se fue a comer, muy satisfecho por una victoria contra una pareja de jugadores con mucha experiencia, y luego otro rato de oficina. Se sentó en su sillón de cuero, descolgó el teléfono y llamo a uno de sus empleados para que fuese hasta su despacho, este llego enseguida y cerro la puerta tras de si.
- Estas despedido, podría decir que lo siento, pero no es así, no has cumplido las expectativas que habíamos puesto en ti, y lo sabes, te lo hemos dicho en varias ocasiones, me parece una lastima, por que en un principio tu trabajo estaba siendo muy bueno, pero después te has instalado en una rutina de mediocridad, y no era esa nuestra idea.
Mantuvieron una breve conversación, y cuando el empleado salio de aquel despacho con mesas de madera noble y lámparas de diseño, El se sentó de nuevo delante de su ordenador y comenzó a ver un video en el que una pareja desnuda sobre una cama se estaban besando y acariciando mientras que otro hombre lamía el coño de la mujer y le chupaba la polla al hombre de forma indistinta, realmente, ninguno de los dos miembros de la pareja le estaban haciendo mucho caso. No termino de ver el video, miro el reloj y vio que se le estaba haciendo tarde. Recogió sus cosas y salio a la calle en busca de un taxi para volver a casa.
Abrió la puerta y dentro de su casa solo encontró soledad. Se dirigió al dormitorio, se quito el traje y lo fue colgando y organizando todo sobre un galán de noche, una vez que se quedo completamente desnudo se coloco un gran collar de perro y se calzo con unos zapatos con tacón de aguja de diez centímetros. Se dirigió hacia la cocina, casi todas las ventanas de la casa estaban abiertas y El sabia que desde alguna alguien podría verle, pero las normas dictaban qué ventanas podían cerrarse y cuales deberían estar siempre abiertas. Se puso un delantal con unas flores estampadas y comenzó a limpiar la cocina, le gustaba frotar la encimera por que sentía sus testículos colgando y balanceándose como el badajo de una campana. Cuando lo dejo todo bien limpio comenzó a hacer una cena para dos, sabia que tenia que darse prisa, para cuando dejase de estar solo todo tenia que ser perfecto.

05 julio, 2005

Culpable

Todos habían ido desapareciendo de la habitación en grupos de dos. Ella y yo nos quedamos solos. Habíamos pasado toda la tarde juntos en el jardín tomando el sol, y me había contado que siempre ha tenido muchos problemas con los chicos por culpa de su físico, mas bien entrado en carnes.
Apagó el cigarro y ya nos quedaban pocas cosas que contarnos y el cielo empezaba a pintarse de rojo amanecer. Me recosté en el sillón con la idea de dormir un poco, y ella se recostó sobre mi, dándome la espalda. Podía oler su piel, que desprendía un aroma a tabaco y sudor, y sentía el calor de su cuerpo. La abrace rodeando su pecho, cogiendo una de sus grandes tetas con una de mis manos, mientras que con la otra buscaba un resquicio entre la ropa para poder sentir su piel. Sentí como su respiración se aceleraba, y también me sentí un poco incomodo, ya que estaba aplastando con su espalda mi recién adquirida erección.
- No tienes por que hacerlo.
Pero yo quería hacerlo, empecé a besarla en el cuello, y por fin había encontrado un hueco debajo de su blusa que me permitía sentir la suavidad de un rollo de carne que se la formaba en el estomago. Me coloque para que sintiera mi dureza entre sus nalgas y quise buscar sus pezones.
- De verdad, si no quieres no tienes que hacer esto.
Intente buscar un hueco que me permitiese llegar hasta su coño para saber si estaba húmeda, desabroché su pantalón y metí la mano entre ella y sus bragas, encontrándome con un vello púbico tan suave como la seda.
- No puedo, lo siento.
Se desembarazo de mis manos, se coloco la ropa con prisas y me dejo allí solo, con una erección con sabor a culpabilidad.

04 julio, 2005

autoplagio

Veo a Audrey Hepburn mirándome desde el fondo de mi escritorio y no puedo evitar acordarme de ella.
Moon river se escuchaba de lejos, puede alguien lo estuviese cantando con una guitarra en alguna ventana.
“¿de verdad te parezco atractiva?” Si claro que me lo pareces, siempre me lo has parecido, desde le primer momento en que te vi, cuando abriste la puerta de tu casa y yo entre para repararte el ordenador.
“Yo me veo un poco gorda” Te tiraría sobre la alfombra y te haría el amor hasta que dejases de pensar eso, hasta que amaneciese, y después cogeremos nuestras gafas de sol y nos iremos a desayunar viendo escaparates de joyerías. Es una lastima que seamos tan amigos, no se por que no lo hago, por que no mando al cuerno esta amistad que antes o después acabara.
“Me pareces una de las mujeres mas atractivas que he conocido nunca, tienes un cuerpo precioso, perfectamente proporcionado, y tus ojos claros le dan un brillo mágico a tu cara. Tienes un pecho absolutamente delicioso sobre el que cualquier hombre quisiera dormir cada noche”. No se por que te lo digo con palabras, no se por que no te demuestro lo que siento por ti. A lo mejor es por que en esta ciudad solo existes tu para mi, no conozco a nadie mas, y si me equivoco me quedare solo, a lo mejor no te beso por que tengo miedo.
“¿entonces crees que esta noche encontrare algún hombre con el que triunfe?” Querrás decir que si encontraras a otro hombre, y solo espero que si lo haces, a él tampoco le veas.


Si, este post ya le habeis leido, pero es que he decidido autoplagiarme, si Cela lo hizo hasta en cuatro ocasiones, ¿por que no iba yo a aprender de un maestro? ademas, al fin y al cabo el blog es mio y me lo follo cuando quiero.

01 julio, 2005

Sudando

Me acurruqué contra ella y el calor de su cuerpo me reconfortó a pesar de que la temperatura ambiente era elevada. Empecé a notar mi sudor resbalando por mi pecho, o quizás fuera el de ella, o quizás el de los dos mezclado, pero no pareció importarnos a ninguno.
- ¿De verdad piensas que la vida es una mierda?
La pregunta me la hizo mirándome a los ojos con fijeza, y por un momento crei ver en sus pupilas todas las estrellas de una galaxia.
Me estiré para darla un beso en la frente.
- Si.