30 Minutos (Re-Birth)

31 octubre, 2005

Cacheo

En México las rutas por carretera son muy muy largas y tienen una seguridad parecida a la de los aviones. En ocasiones, para abordar el autobús de línea hay que presentar una documentación, además de pasar por un control de seguridad, que incluye revisión del equipaje y algún cacheo ocasional y aleatorio. Iba a viajar yo a algún sitio, no recuerdo la ciudad de destino, y en el control de seguridad de turno había un hombre y una mujer cacheando a los pasajeros, por supuesto cada uno cacheaba a la gente de su sexo, o así debía ser, pero al llegar mi turno la mujer policía me dijo que pasase con ella ya que estaba desocupada y en la fila habían menos mujeres que hombres, por supuesto a mi no me importo que me cachease una mujer, siendo un europeo liberado como soy, aunque puedo decir que me cacheo en profundidad, poniendo especial interés en mis piernas, ya que el registro empezaba metiendo su mano en mis ingles y llegando hasta la mitad de la pantorrilla. Por ultimo y como despedida me toco el paquete, y no quiero decir que fuese un roce casual, si no que puso toda su mano en mi paquete e hizo una ligera presión mientras me miraba a los ojos y dibujaba en su cara una sonrisa entre picara y malvada. Se me paso por la cabeza la idea de decir algo así como “le aseguro que ese no es el cañón de una mágnum, si no mi pistola”, pero preferí no decir nada, bueno, no lo preferí, sencillamente no dije nada.
Aquella era una mujer de ojos negros lujuriosos (así lo pensaba yo antes de que me cachease), y un cuerpo que, a pesar de rozar la cuarentena, dibujaba una forma que ya quisieran para si muchas jóvenes.
Me quedé pensando en como seria fuera de su trabajo, en su vida ordinaria, por que si se atreve a meter mano a pasajeros anónimos y fugaces, ¿Qué no hará con otras personas? Lo que mas me sorprendió es que algo así me sucediese en México, un país donde la gente intenta ser conservadora y muy puritana, así que mi otro pregunta es ¿Cómo será la vida sexual de esta mujer?.

28 octubre, 2005

recuerdos

De vuelta en España me he dado cuenta de que extraño muchas cosas de México. Por ejemplo, extraño el color gris y azul y blanco del cielo, siempre enorme. El color verde y marrón de todo el entorno, siempre lleno de plantas mires donde mires, y también los olores. El aroma a limpio, a maíz, a chile, a tierra mojada, y el olor a alcantarilla del DF, o el olor a tabaco del aeropuerto Benito Juárez.
De México siempre me ha llamado la atención sus periódicos, en los que las secciones que mas priman son las de política local y sucesos. Esta última es especialmente llamativa, ya que los detenidos o los agresores, o cualquiera que se vea implicado en algún tipo de incidente ilícito son mostrados, con fotografías completas y descripciones, así como su afiliación completa que incluye su puesto de trabajo y su dirección completa.
Allí los sucesos están siempre a la orden del día, y la gente tiene miedo, también un poco alarmados por las propias noticias que consumen y exigen.
Un día tuve que ir a una comisaría a hacer unos papeles, y en el mismo mostrador en el que tenia que solicitar los documentos es donde iban a parar los detenidos. Por detrás había una pasillo donde había mucho revuelo, agentes de policía entrando y saliendo y alguien que parecía un jefe diciendo “a ver si se calma”. Por fin salieron todos los policías de aquella habitación y poco después salio una muchacha de unos veinte años a hablar con un agente para decirle que quería hablar con alguien que estaba fuera, justo detrás de ella salio otra muchacha desnuda de cintura para arriba presa de un ataque de histeria. Al parecer las dos se habían metido en una pelea con otra gente y esta había perdido su ropa. Si aprendí una cosa es que allí puedes acabar con facilidad en una celda, aunque aun no se si esta bien o si esta mal.

26 octubre, 2005

Huracanes

Es cierto que cuando uno se va de vacaciones lo que menos le apetece es que le pase un huracán por encima, pero si te vas de vacaciones en plena época de huracanes es normal que no tengas unas vacaciones felices, así que lo que no es normal es que la gente se queje cuando le pasa un huracán por encima. Lo que tampoco es normal, yo no lo veo normal, es que la gente vuelva de esas vacaciones diciendo la gran desgracia que han pasado y que como en casa no se esta como en ningún sitio. Si, tienen razón, en casa como en ningún sitio, pero ¿la gran desgracia?, no lo entiendo ¿Cuál ha sido su desgracia?¿mojarse un poco?¿pasar unas horas de hambre? Me parece triste que la gente sea así, sobre todo por que allí queda gente viviendo, gente sin luz eléctrica, sin agua potable, sin teléfono de ningún tipo, sin tiendas, y en muchos casos, sin casas. Pero lo mas importante que nos cuentan las noticias es que los turistas han perdido unas vacaciones. Y me pregunto yo ¿Cuántos de esos turistas que se han vuelto lo antes posible, y que se quejaban de haber dormido en el suelo, tiene apadrinados a niños del tercer mundo?¿cuantos de ellos, que se quejaban de que el autobús tenia agua por dentro, donaron dinero en algún tele maratón o en alguna colecta para algún desastre parecido? Realmente no se cuantos, pero me parecería una postura muy cínica preferir dar el dinero a doblar el lomo.
De todas las opiniones vertidas por turistas que han regresado me quedo con la de un tipo con aspecto de muchacho de barrio, quizás albañil o mecánico o camarero, decía que le pareció increíble como los empleados de los hoteles de desvivían por ayudarlos, y se jugaban la vida para servirles. Es posible que de todos los entrevistados este fuese el que menos recursos tenia, y por eso apreciaba mas el trabajo de otros.

18 octubre, 2005

Machismo

¿Qué te puedo contar hoy? Pues que se me ha ocurrido una idea, voy a abrir un gimnasio solo para hombres. Si fueses mas mojigata y si tu rollo fuese el de ir de moderna estarás pensando “que horror, otro maldito machista que quiere separar a los hombres de las mujeres”. Pues fíjate, pon esa frase en femenino y tendrás como resultado lo que yo pensé la primera vez que vi un gimnasio solo para mujeres en frente de mi casa, por que resulta que abrir un gimnasio que discrimina a los hombres es supermoderno. O bueno, eso creen.
Ya lo decía Don Alfonso, mi profesor de séptimo de EGB, no hay nadie mas machista que una feminista.

17 octubre, 2005

Regreso

Imagino que mis queridos uno o ningún lector se preguntará que he estado haciendo este mes sin dar señales de vida. Solo puedo decir que he estado de viaje, en un viaje interior y físico al otro lado del océano, con parada en el otro lado del canal de la mancha. ¿qué puedo decir de este viaje? Puedo decir que México cada vez me gusta y me entristece mas. Me han pasado muchas cosas, he conocido a mucha gente y muchos lugares, y realmente no sabría con que quedarme. Quizás me quedaría con dos piropos, “Esos ojos no son de por aquí”, que me dijo una funcionaria antes de preguntarme de donde soy, y “pero que huerito tan lindo”, que me dijo una mexicana preciosa que se cruzó conmigo por la calle.
Aunque sobre todo, creo que he aprendido a conocerme mejor, mucho mejor. Ya iré contando mas cosas.